13/6/11

Yo, protesto.

Yo, protesto.
Mayo de 2011.
Oigo en una tertulia de radio, que el movimiento 15M Democracia Real Ya, no es
más que una pataleta. Bien, pues pataleo. Pataleo con toda mi alma y energía
porque los políticos me piden que me abroche el cinturón mientras ellos
mantienen 16 televisiones autonómicas, altavoces propagandísticos que desangran
las cuentas públicas. Por un parque de coches oficiales abusivo e insostenible,
porque los bancos que provocan la crisis con su avaricia, se reúnen con el gobierno
para pedirle más de nuestro dinero porque este año no han ganado lo suficiente
mientras ahora deniegan los créditos que tan irresponsablemente “regalaron”
estos años. Por 500.000 puestos públicos de trabajo asignados a dedo por
proximidad ideológica, familiar o de siglas. Porque hoy se publica que el presidente
de Telefónica ha ganado 8,2 millones de euros este año cuando van a despedir con
un ERE que pagaremos todos a 5.000 empleados en España. Protesto porque se ha
instalado una casta política, empresarial e institucional de parásitos, pelotas,
agradecidos, favoritos, calientasillas, cretinos e impresentables que solo saben
gastar dinero de los demás sin tener en cuenta el sufrimiento de una sociedad
ahogada por la irresponsabilidad de ciertas decisiones. Por unos medios de
comunicación sesgados, manipulados y utilizados para anestesiar las mentes y
adoctrinar pensamientos. Por una justicia politizada que dicta a golpe de
ideologías. Protesto porque no quiero oír más en una empresa que "No hay dinero
ni para folios" mientras los directivos siguen cobrando 8.000 euros al mes.
Protesto por tener una administración triplicada, lenta, burocrática, pesada y
sorda a la sensibilidad social. Protesto porque cada cuatro años echamos un papel
en una urna y durante cuatro años, los elegidos hacen y deshacen a su antojo sin
consultarnos nunca más. Por cobrar 600 euros al mes y que me hagan creer que
además, soy un privilegiado por ello. Protesto porque los partidos políticos no
cumplen ni el 30% de su programa electoral, lo que es un incumplimiento de
contrato con todos los ciudadanos. Por que cinco millones de parados son un
insulto a la dignidad de una sociedad que quiere progresar y avanzar en valores,
derechos y libertades. Protesto por una educación que busca la mediocridad
colectiva antes que la excelencia común. Por la endogamia, el favoritismo, la
demagogia, el amiguismo, y la mediocridad que se ha instalado en los últimos años
en las instituciones, empresas, medios, contratos, subvenciones y concursos en
España. Por una corrupción urbanística que ha empapado toda la tierra de nuestro
país y nadie ha pagado por ello como debiera.
Protesto porque quiero una nación, un mundo y sociedad mejores no solo para mi,
sino para las generaciones venideras. Protesto porque es lo que ahora me pide mi
dignidad, que en definitiva, es lo único que tengo y por lo que no tengo ni que abrir
una cuenta bancaria ni pagar impuestos. Porque el día que me marche, entonces
habré hecho lo que vine a hacer a este mundo: Hacer de él un sitio mejor.
Por eso, protesto, lo digo y me muevo.
Y pido con humildad, que todos, independientemente de la ideología, la raza, la
religión, condición o clase social, hagamos lo mismo de manera responsable,
pacífica y tranquila, pero enérgica y contundente a la vez.
Porque tienen que escucharnos dentro y fuera de las urnas.
Porque ellos, sin todos nosotros, no pueden ser, ni son, ni serán.
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