8/11/11

Mamás que educan en casa: Rosana tiene la seguridad de seguir los intereses y ritmos de sus hijas, de presentarles el aprendizaje como una experiencia

Casi todos hemos oído hablar en alguna ocasión del homeschooling, se trata de una opción educativa según la cual las familias toman la decisión de que sus hijos aprendan en su casa, acompañados de sus padres, y socializándose a través de los mecanismos que el entorno ofrece. Hoy tenemos con nosotros a Rosana que tiene 36 años y vive en la provincia de Alicante.

Nuestra protagonista de hoy cursó estudios universitarios de Historia, aunque nos confiesa que con la maternidad sus intereses han cambiado: ahora está siguiendo un máster en Promoción de la Salud y Prevención Infantil. Y su vida social es muy intensa porque aunque las principales actividades que desempeña están centradas en el desarrollo de su familia, y el crecimiento de sus dos pequeñas hijas, aún consigue tiempo extra para formar parte de un grupo de apoyo a la Lactancia Materna en la localidad dónde reside.

Por si fuera poco, Rosana es miembro del equipo pedagógico de La Serrada, una asociación que mantiene una escuelita alternativa y, a la vez, difunde una crianza y educación basadas en el respecto al proceso de desarrollo de la criatura. También forma parte de la Junta Directiva de la asociación Criar con el Corazón.

La mamá que hoy os presentamos tiene dos hijas de ocho y seis años respectivamente, y antes de que la familia tomara la idea de desescolarizarlas asistieron a la escuelita gestionada por La Serrada hasta el curso 2009 / 10, y durante el curso pasado acudieron a un Centro Rural Agrupado (CRA) en un municipio cercano a su lugar de residencia. “En aquel momento la matriculación en el CRA era la opción que más se aproximaba a nuestra forma de ver la escolarización”.

Nuestra mamá de hoy nos cuenta que ‘tras la experiencia escolar de nuestra hija mayor, nos dimos cuenta que la socialización escolar no siempre es beneficiosa: al ser una escuela pequeña, las edades de los niños son diversas. Había un claro liderazgo ejercido por una de las niñas mayores que arrastraba a nuestra hija mayor hacia comportamientos y preocupaciones más propias de una adolescente que de una niña de 7 años (decía cosas como “estoy gorda”, “tengo barriga”, “no me gusta tener pelos, quiero depilarme”...)’. Cuando esto ocurrió, la pequeña ya había dejado de asistir a sus clases, por lo que al llegar el verano, la decisión de que su educación continuara en el hogar ya estaba prácticamente tomada.

Los motivos principales para educar en casa son varios. Por un lado,, nunca una imposición o una obligación sinsentido. Tenemos también libertad para seguir el método que mejor se adecúe a sus necesidades. No corremos el riesgo tampoco de tropezar con un mal maestro que les haga aborrecer el aprendizaje. Disponemos de más tiempo para pasar en familia y para dedicarlo al juego, tan importante en estas edades
Tal y como se refleja en sus palabras, los padres de estas niñas muestran un claro interés por su socialización, la cual potencian a través de la participación en actividades y encuentros. Ambas van a clases de baile semanalmente, además la mayor acude a patinaje artístico, y la pequeña a un taller de psicomotricidad relacional (estas actividades han sido escogidas por ellas mismas). También una vez a la semana se reúnen con amiguitas y acuden a las clases de inglés que el padre ofrece en el domicilio, los niños que residen en el vecindario y los hijos de los familiares también forman parte de su círculo de amistades.

Además ahora la familia se ha unido al grupo de homeschoolers de Valencia, en las excursiones y actividades que realicen.

El cambio más evidente es en la mayor, ha dejado de hablar de cosas de niñas más mayores, ya no se agobia con los exámenes y la veo más NIÑA, feliz pasando más tiempo en familia, sin tener que cumplir horarios, sin prisas. Muestra mayor interés por la lectura, cosa que también le ocurre a la pequeña
En cuanto a la metodología que esta familia utiliza en la educación de las niñas, las pequeñas están matriculadas en una escuela a distancia que nos ofrece orientación curricular y el apoyo de una tutora. “A la hora de preparar el material, internet es fundamental porque hay muchos recursos on-line y para imprimir o descargar, desde textos hasta juegos, videos, pasatiempos.También echamos mano de libros de divulgación, atlas, libros de texto, materiales Montessori, Mini-arco…Y recurrimos a otras personas para explicarles ciertos temas”. Las visitas a museos y otros lugares de interés también son un buen recurso.

Y si les preguntamos por el futuro y el acceso a estudios medios y superiores, nos dicen que “una vía que consideramos válida para obtener la titulación sería escolarizar en 4 de la E.S.O. pero todavía queda tiempo para ver cómo podrán obtener sus títulos”.

Desde Peques y Más, tal y como hicimos con las “mamás que llegaron de otros países” que os presentamos hace unos meses, les hemos preguntado a estas madres homeschoolers, “¿qué sueños tienen para sus hijos?” Rosana no duda al afirmar que no cree que sus sueños sean diferentes a los de otras madres (otros padres): le gustaría que sus hijas fueran personas felices, sanas, íntegras. En relación a los estudios, le gustaría que disfrutaran aprendiendo, y que no vivan la educación como una obligación, sino como un placer; que puedan seguir sus intereses e inquietudes, no los que llegan impuestos desde afuera.

La idea de no escolarizar – desescolarizar siempre ha estado presente. La razón de matricularlas en una escuela era la preocupación que teníamos por la socialización, no teníamos la seguridad de ser capaces de proporcionar esta socialización sin tener que pasar por la escuela.

Nos queda agradecerle a Rosana su colaboración “abriéndonos las puertas de su casa” para mostrarnos su experiencia.

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