18/2/13

Se hace tarde mi vida - Javier Bedrina




Se hace tarde, mi vida.

Se hace tarde, mi vida. Las nieves de hace meses ya llegaron a la mar. Cerezos y almendros florecieron dando a luz una primavera que, tras ser otoño, tuvo permiso para convertirse en invierno otra vez.
Se hace tarde, mi vida. Los relojes giran, como siempre, de derecha, recordándonos que el tiempo que pasó no volverá. Abrazos sin sentir, besos sin destino, caricias sin piel, pensamientos de ida. ¿Dónde estás calidez?

Te miro y tus pupilas se dilatan. Me fijo y tus actos te delatan. No son sólo mis pensamientos los que juegan la partida. Dos jugadores; dos reglas y una apuesta que no empieza.
Te miro y me veo y me gusta mi reflejo en tus pupilas. Significa que estoy cerca y, sin embargo me siento tan lejos, que mi alma se hiela al calor de tu mirada y hace frío. Como en un sueño de persecuciones, no te alcanzo, porque mi vida tropieza.

Me esfuerzo en no sentir pero ¿cómo hacerlo si el que siente soy yo? No hay opciones. No puedo renunciar a ti porque estás anclada dentro. Cada uno de mis minutos te pertenece.
Me esfuerzo, es verdad. Pero los lunes se hacen domingo cada semana, sin nuevas sensaciones. Al final renuncio a mí y lo lamento. Trato de caminar salvando escollos y me enloquece.

Compartir es el secreto. Se avanza mejor en compañía haciendo que, sin darte cuenta, lo que das te sea devuelto. En el amor hay amistad, complicidad en los momentos. En la amistad, vida, hay amor.
Compartir es mi amuleto. Vivir sin aparentar. Salir al mundo sin disfraces, que al único que engañan es a uno mismo. Vivir la vida inventándola cada día haciendo que cada instante sea único y sin dolor.

Y estoy aquí sentado en el salón de mis lamentos por última vez. Quiero compartirme contigo sabiendo que es imposible y me distraigo haciendo rimas cuando lo que quiero es gritarle al viento que te traiga. Gritarle al frío que en mi cama hay calor. Gritarle al invierno que no tiene posibilidades. Que fracasará igual que yo, porque terminará haciéndose primavera.

El tiempo pasa y cicatriza lo que antes dolía. Sabiendo que sientes lo mismo y te callas, dejo pasar al reloj y guardo silencio.
El tiempo pasa y da protagonismo a los recuerdos. Se hace fuerte lo que "era" debilitando lo que "hubiera sido" y se alimenta una paz lógica que discute con lo que me pide el corazón y me bajo del trapecio.

Se hace tarde, mi vida. Le hemos dado tiempo al tiempo y la música ha bajado su volumen. Doy gracias a tu dios por haberte puesto en mi camino y al mío por recordarme que por mis venas aún corre la pasión.
Se hace tarde, mi vida. ¿Es eso verdad? La senda puede que no termine con este escueto resumen. Lo dejo en unos puntos suspensivos. No hay candados al futuro porque no será tarde mientras resista mi corazón.

idea original, texto y dirección: Javier A. Bedrina
fotografías, vídeo y montaje: Javier A. Bedrina
música compuesta e interpretada por J.C. Carrazón
locución: Jacinto Montes de Oca

Fuente: bedrina.com
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