8/10/16

Mensaje de Navidad

Yo un ángel, he venido de otras estrellas a daros este mensaje de nuestro hermano Jesús.
Os saludo en unión con dios nuestro padre y con el señor Jesús: ¿Quien de vosotros se acuerda de lo que dijo Jesús?
Dijo: No me pidáis que cure aquello que está dentro de vuestras posibilidades:
Sanar el cuerpo; Pedidme que abra los ojos de vuestro espíritu a la gran verdad y que lo haga consciente de Dios. Pedidme lo que no podéis, de ninguna forma, comprar con vuestras riquezas materiales: pedidme en silencio,. Dios no habita en el ruido de las palabras. El lugar donde Dios y el hombre se encuentran es el corazón él habla con una voz muy baja y el que escucha se tranquiliza. Pedidme en silencio la paz y el amor que el cielo ofrece a cada cosa nacida de la luz creadora de la divina inteligencia. Pedidme lo que pueda hacer vibrar de felicidad vuestras almas: yo os lo daré. Mi padre es gusto, pues no juzga a nadie por la cultura o la raza, sino por lo que es y hace. Así pues, para mi padre las obras son relevantes. Mi espíritu ha quedado viviente ene l mundo para cultivar la semilla sembrada por la luz del amor más grande de  todos lo amores. Por predicar el amor universal, la paz y la pureza. de corazón, se me condenó en mi país y sufrí en mano de ellos. Cuando Jesucristo estuvo en la Tierra, pasó mucho tiempo con sus discípulos. Les enseñó, respondió a sus preguntas. Fue amigo más íntimo. Con razón se afligieron tan profundamente cuando él les dijo. Con estas palabras: yo rogaré al padre y os dará otro consolador, para que esté con vosotros para siempre, el espíritu de  verdad. Él llegó, tal como lo prometió Jesús, y ha estado con vosotros desde entonces, logrando que Jesús sea tan real para todo hombre como si estuviera entre nosotros con gemidos indecibles, os da fuerza, fuerza sobrenatural. 

En efecto, Jesús dijo a sus discípulos pero recibiréis poder. Cuando haya venido el espíritu santo sobre vosotros. Nuevamente estáis ante ese acontecimiento maravilloso como es el recodar los el camino que ilumina para ver con claridad aquel mensaje de amor que el príncipe celestial de dios está plenamente capacitado para servir a la humanidad como maravilloso consejero. Con él se cumplió lo anunciado a los hombres desde los cielos por boca de los profetas, el mesías vendría al mundo para abrir un camino para que todo hombre fuese salvo por él. Así Jesús vino al mundo y habitó entre los hombres, pero estos esperaban un libertador, un político, un rey fuerte que cambiase la estructura política de los gobiernos y aplastase la tiranía. Pero aquel niño de Belén príncipe de la gloria hablaba de amor como hermano nuestro a todos los hombres de la tierra y, sobre todo, a todos los niños del mundo. Hablaba de amor y no de guerra, de perdón y no de penas y torturas de las injusticias de los países. Los Dioses os visitaron y dejaron a la joven humanidad los diez mandamientos inequívocos. ¡Qué maravilloso sería que los humanos hubiesen obedecido siempre a las sabias leyes de los Dioses! Un mundo en el que nadie matase a Nadie bajo ningún pretexto ni por ningún motivo. No más guerras, no más genocidios. Si el hombre está lleno de amor, no puede hacer nada más que adorar a Dios, pues Dios es amor. Si el hombre rebosa de amor, no puede matar ni dar testimonio en falso, ni codiciar ni hacer nada excepto honrar a dios y al nombre. "Amaros los unos a los otros". Mucha gente ni tiene un lugar para vivir, ni comidas para abastecerse y sin ropa que ponerse, mientras hay casas lujosas, buena comida y otras muchas cosas, sólo piensan en quitarles al prójimo que es un hermano como nosotros, tierras y dinero. también hacen las guerras. ¿Por qué? porque el hombre ha perdido la luz de la conciencia y sigue imperturbable hacia el precipicio final. Porque quiere, a toda costa derramar sangre para luego tener que llorar desesperarse bajo una tensión, sin esperanza. Porque los hombres han perdido el verdadero sentido de la vida y el amor. ¡Habéis realizado un delito imperdonable!¡Callar! Esta es la orden de los que temen la verdad. Y luego querer entrar en el reino de los cielos. Pero eso no es posible. Yo el ángel h venido a daros este mensaje de nuestro hermano Jesús. Soy siervo de la deslumbrante luz de Cristo, pero también vuestro siervo y hermano en su eterna verdad. Gravada con el fuego de su amor en mi espíritu. Jesús dijo: no olvidéis la hospitalidad, de atención o de bondad a los extraños, porque por ella algunos, sin saberlos, hospedaron a ángeles. En nombre y en la voluntad del señor, nuestro padre, y el corregente, vuestro maestro, doy gracias a Dios y a su hijo por esta misión y por permitir dar nuestro mensaje a los hombres en nombre de aquel niño de Belén. Los hermanos os felicitan en estas felices navidades, a todos los hombres que habitan en el mundo. Y un próspero 2008. Transmitid os ruego este mensaje. Nosotros somos vuestros hermanos y no nos agrada ser considerados como seres que deben ser adorados o rezados, sino simplemente amados con el corazón y el alma, así como nosotros somos los hijos de la luz y del amor y los portadores de la justicia divina de la paz universal fraterna. Nosotros no somos otra cosa que los instrumentos de aquel es.
A vosotros muy amados hermanos de la tierra de nuestro santo amor y de nuestra paz. ¡Paz!
Paz en Dios y en vuestros corazones.
Alfonso Divulgador del mensaje
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