24/5/15

Un cachito de mi: Convivencia

De pequeña tuve la vivencia de mis padres como relación, y al separarse y ver que la relación era incompatible me dije a mi misma que yo no quería para mi lo mismo.
Pues bien tuve una relación corta que acabó siendo incompatible, yo tenía 18 años, y ya me di cuenta que eso de compartir la vida con alguien era un poco complejo. Luego conocí a mi actual pareja, con la cual he hecho un gran recorrido personal y de maduración como individuo.
Pues bien mi pequeño cachito es para hacer una comparación y así motivar a que una convivencia es cuestión de varios factores.

Si nos tuviésemos que asemejar las personas, circunstancias, trabajo, casa, hij@s y demás que nos rodean en la CONVIVENCIA, a frutas y verduras sería mucho más fácil de ver el tema de la convivencia. te preguntarás que tiene que ver una cosa con la otra, pues es sencillo de explicar, como digo siempre. Pero lo complicado es aplicarlo e integrarlo a la vida y asimilar.
Siendo frutas y verduras cada un@ de nosotr@s habría que comprender de gustos, sabores, olfato, vista, texturas. Pues esto es igual a la vida, lo que vemos nos puede gustar o no, y en la medida en que te des cuenta de qué es lo que no te gusta pues acabarás escogiendo mejor las frutas y las verduras que envuelven tu vida. Y con estas frutas y verduras ¿cómo hay que proceder? Pues a lo Arguiñano, elige frutas y verduras al gusto, olor, color, textura. Ponlas combinadas en un recipiente, bien sea plato, cuenco, ensaladera, o el que convenga. Una vez puestas aliñarlas de nuevo al gusto y obtendrás una una ENSALDA de CONVIVENCIA al gusto. Para saborear el resultado de nuevo hay que poner todos los sentidos para poder lograr una mayor satisfacción del gusto en el momento del mordisco.
¿Qué te parece?
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