25/5/14

Un cachito de mi: monitores y parto



> Jacob ya esta aquí.

> El sábado 17 de mayo cuando volvíamos de cenar con amigos me empezaron a llegar una ligeras contracciones. Se lo comenté a mi pareja. Parece ser que nuestro hijo quería nacer ya ...
> Como las contracciones eran ligeras y no continuadas estuvimos esperando a que hubiese una dinámica mas continuada al menos de 5 minutos entre contracción.
> Así que desperté la mañana del domingo seguía igual, contracciones muy poco dolorosas, algo molestas pero llevaderas. Seguíamos esperando en casa, haciendo vida cotidiana, mi madre ya estaba en casa por si en cualquier momento nos teníamos que marchar al hospital. Llega la noche del domingo y a dormir, y es cuando empiezan las contracciones fuertes, así que seguimos la misma dinámica, hasta que hubiese menor tiempo entre contracción no marcharíamos al hospital. Sobre las 6 de la mañana las contracciones ya eran mas intensas y entre 5 y 6 minutos de intervalo. Mi pareja y yo coincidimos que era momento de marchar al hospital. Esto ya era lunes por la mañana.
> Yo algo cansada pero muy entusiasmada por la llegada de mi hijo y por que íbamos a intentar tener un parto lo mas respetuoso hacia mi y mi hijo.
> Una vez en el hospital, entramos por urgencias para comunicar que creíamos estar de parto. Nos acompaña el chico de turno hasta el paritorio. Mi pareja se queda un instante fuera, mi padre también quiso acompañarnos, así que esperaron los dos fuera. Me entran en una sala donde me iban a monitorizar para saber en que estado de parto estaba.
> Una vez en la sala hacen pasar a mi pareja, me ponen dos cintas en el abdomen una para el pulso del bebe y la otra para monitorizar la contracción.
> La matrona que nos atiende nos explica paso por paso nuestro plan de parto. En algunas cosas estaba conforme y en otras ella no lo veía como la episiotomía. Y dejo claro que como queríamos parto natural iba a ser largo. Yo asumí mi parte de querer ser paciente y conseguir un parto vaginal después de cesárea.
> Otra matrona la que estaba bajo la supervisión de la primera nos comunicó que no estaba de parto que aun no había borrado el cuello del útero. Pensé: "esto parece que sera un poco mas largo", la chica que ahora nos atendió me pareció mucho más agradable que la anterior, teniendo un trato más cercano, eso es lo que a mi me pareció. 
> Pregunte que era lo siguiente, ya que si no estaba de parto pues me volvía a casa a relajarme y esperar a mas adelante.
> Entonces la matrona me dijo que el ginecólogo nos diría que debíamos hacer. Después de la visita del ginecólogo opinó que debía quedarme ingresada en planta de maternidad, que el no me dejaba marchar por haber sido cesárea anterior. En principio le dijimos que preferíamos marchar a casa para poder estar en nuestro ambiente y relajados. El dijo que no. Así que yo rápidamente a mi mente le di buenas noticias,  nos vamos de vacaciones al hospital, en una habitación posiblemente compartida y con pensión completa. La finalidad de estas vacaciones era dar a luz vaginalmente.
> Nos vamos a la habitación 104b y ya había una pareja allí con su bebe, eran las 10 de la mañana aproximadamente, y parece ser que se marchaban hoy, pues la bebe que tenían había nacido el viernes y ya les daban el alta. Pensé: "genial, tendremos intimidad para poder dilatar tranquilamente"
> La contracciones seguían siendo muy dolorosas pero sin ningún ritmo en especial, unas cada 10 minutos, otras cada 8, cada 6, en fin no parecía tener dinámica de parto. 
> El lunes por la tarde me volvieron a ver en monitores, vuelta a empezar, las contracciones se me paraban, mi pareja esperaba hasta que le hacían pasar, el tacto desvelaba que el cuello seguía sin estar borrado, aun que algo había avanzado.
> Parece que había borrado ya el 80 por ciento el cuello del útero. De nuevo a la habitación. Recibimos alguna visita, mi pareja decide ya que es hora de que no entre nadie a la habitación, hacían que me distrajera y las contracciones se relajasen en cuanto a tiempo, ya que el dolor no iba mas que en aumento. A las 3 de la mañana ya del martes con mucho, muchísimo dolor y con posturas un tanto de circo, que se lo pregunten a mi pareja ya que el aguantaba mi cuerpo mientras me decía: respira profundamente, expira... Llena tu cuerpo de oxigeno, siente como dilatas y nuestro hijo esta viniendo. Yo seguía respirando y después de una hora de contracciones regulares cada 5 minutos decidimos que ya era hora de bajar de nuevo al paritorio para que nos dijesen.
> Al entrar en paritorio las contracciones paran... Me llena de tristeza y de desmotivación, algo no iba bien. El dolor era inaguantable, y para colmo no había dilatado nada, es decir NADA. Después de tantas horas y seguía prácticamente igual :(
> La matrona con muchos ánimos, esta era la tercera matrona con la que tuve trato, nos dijo que esta ultima hora era ya buena señal, que si seguía así durante 3 o 4 horas mas la cosa marcharía bien. También comento que mi hijo tenia la cabeza muy arriba. Pensé: "HORROR, esto ya me sucedió con el anterior parto y que acabo en cesárea". Entristecí aunque me llene de poder para continuar esas 4 horas de contracciones para poder intentar el parto vaginal.
> Volvemos a la habitación y seguimos nuestras poses de circo y creyendo que el niño bajaría la cabeza. Y pensando constantemente que yo podía. De repente aparece compañía, una pareja que la ingresan con contracciones y esta de 1 centímetro dilata, la noche parece ser larga. A las dos horas de contracciones dolorosas y de intervalos de 6 y 5 minutos nos avisa una matrona que intentáramos descansar para poder tener fuerzas a la hora del expulsivo. Así que acostada seguían con mis contracciones y el pensamiento de yo puedo. Y por supuesto el apoyo de mi pareja de Respira profundamente, llénate de oxigeno...
> Le agradezco este gran apoyo en estos momentos tan duros. Tuvo que estar allí junto a mi lado apoyándome en todo momento.
> La pareja de la lado se marcho, la chica parecía tener mucho dolor y contracciones muy continuadas. Yo seguía acostada, y el dolor sin cesar. Llego el momento en que mi cuerpo rabiaba de dolor con cada contracción y veía que la dinámica no iba a mejor... Me llene de nuevo de mucha tristeza, esto era sobre las 7 de la mañana del martes 20 de mayo.
> Le dije a mi pareja que ya no aguantaba mas el dolor y veía que esto no iba a mejor, mi pareja me entendió, lloramos mucho y le pedí que hablase con la matrona y me hiciese la cesárea, que veía que no lo iba a conseguir.
> Lloramos mucho... Nos bajaron al paritorio, nos atendió la matrona dándome la razón en cuanto al dolor. Pero yo se supone que ya sabia a lo que iba... Y por supuesto, pero mi cuerpo ya no podía más... Llore mucho rato, no quería mas dolor, quería que parase ya. Ya no veía que el parto pudiese ser vaginal, estaba desmotivada y sin solución... Ella insistía que podía aguantar un rato mas que parecía ser que la dilatación podía ser en breve, que algo mejor si estaba el cuello casi del todo borrado. Yo le dije que no podía mas con el dolor, que otra opción podía ser??? Me comento un analgésico pero que entraba en la placenta... Pufff pensé, le dije que no, que prefería que no. Y me comento y que hay de la epidural. Entonces parece ser que vi una luz, le dije eso quita el dolor y si no funciona pues para eso esta la cesárea...
> Era las 8 de la mañana yo seguía con dolores, me pasaron  al  paritorio y me iban a poner oxitocina para regular las contracciones, me entro miedo a que no saliese bien, pero dudaba que tuviese mas dolor, bueno si lo dude, que horror tener mas dolor, pero pronto vendría la epidural y se iría el dolor. Sobre las 10 entraba la anestesista, y el efecto a la hora lo note por completo. Enseguida de que pasase la la anestesista la matrona rompió la bolsa, y me pareció algo tan delicado e indoloro...
Es cuando la matrona dijo que la cabeza del bebe estaba bajando, empece a sonreír, a alegrarme, entusiasmarme, confiar, y sentirme muy feliz. Algo distinto estaba pasando. Entonces el proceso continuo y a la hora y media empece a empujar, la cabecita toque antes de que saliese. Mi felicidad llenaba todo mi cuerpo de placer y alegría. Fuero muy pocos pujos y de pronto a las 12.15 del 20 de mayo mi hijo salio completamente por mi vagina. Lo pude coger enseguida en brazos y mantener un primer contacto piel con piel. 
Estuvimos 2 horas en la sala apegaditos sin importar el tiempo ni el dolor que había pasado, pues había podido conseguir superar mi visión de tener hijos. Había podido parir vaginalmente :D
Estoy muy agradecida al personal sanitario que aun yo desmotivada supo hacer su labor y conseguir que mi fuerza y poder diesen la vuelta a la situación. GRACIAS.
Y al que mas agradezco de todo corazón es a mi pareja por su cercanía, apoyo y saber estar en este proceso que duro mas de 40 horas, GRACIAS Y TE QUIERO, muak.
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