17/3/14

Por qué les cuento cuentos a mis hijos por las noches. Confesiones de un padre egoísta.



Fuente: Cuentoterapia Murcia cuentoterapiamurcia@gmail.com




Hoy quiero compartir contigo este hermoso artículo, esperando que lo disfrutes del mismo modo que yo.


Por qué les cuento cuentos a mis hijos por las noches. Confesiones de un padre egoísta.


María Valverde
Por qué les cuento cuentos a mis hijos por las noches. Confesiones de un padre egoísta

El detonante por el que Carl Honoré despertó de su calvario y escribió su aclamado ensayo “Elogio de la lentitud”, fue el descubrir que leerle cuentos a su hijo antes de dormir era una actividad que le incomodaba, para la que nunca encontraba tiempo. El día en el que se alegró al descubrir una colección de cuentos infantiles para leer en un minuto, se dio cuenta de que había tocado fondo; su vida se le estaba escapando de las manos.
Si buscamos información sobre la importancia de leer cuentos a los niños desde que son pequeños, pronto nos veremos abrumados por las evidencias, por los infinitos motivos que lo aconsejan. Seguramente te pasará como a mí. Te puedes sentir mal por no haber reflexionado jamás ni en un ínfimo porcentaje de ellos. Jack Horner, un eminente paleontólogo experto en dinosaurios, en una reciente conferencia, hablaba sobre los motivos por los que vale la pena investigar para volver a traer al mundo a esos reptiles extintos. Esgrimió un poderoso argumento: “Sobre todo porque me haría ilusión a mí”.
Y eso es lo que voy hacer yo aquí. Hablar de mi experiencia quizás para entenderme, quizás para darle algo de solemnidad a algo tan cotidiano y excepcional al mismo tiempo o simplemente porque me hace ilusión. Voy a intentar hacer una pequeña lista de motivos por los que leo, cuento, recito y comparto cuentos, poemas y canciones con mis hijos cada noche.
Porque al hacerlo siento como si estuviera construyéndoles una cabaña donde guarecerse; una relajante sensación de que, en un modo que no controlo, les protejo.
Porque el tiempo se detiene. Es un momento mágico en el que todo es posible. En el que siempre estaremos vivos, en el que siempre serán inocentes. Un espacio y un tiempo para ser inmortales.
Porque es un momento íntimo y tranquilo. Todo se acalla, se relaja. El caos se ordena según nuestras normas, tengan o no sentido.
Porque leo cosas que seguramente no leería si no fuera para ellos y me estaría perdiendo auténticas joyas.
Porque compartir esos mundos y aventuras, me ayudan a soñar, a imaginar, a levantarme, a reír…a fin de cuentas, a vivir.
Porque me siento querido y necesitado.
Porque necesito que se sientan queridos y que sepan que les necesito a mi lado.
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