Hay iniciativas que son mucho más que una actividad puntual. Son una declaración de intenciones. Una manera de decir: queremos hacer las cosas de otra forma. Queremos cuidarnos y cuidar el lugar donde vivimos.
El próximo 28 de febrero, Gaianes acoge una jornada muy especial dentro del Mercat de Segona Mà i Artesania. Una mañana dedicada a la restauración ambiental, al compostaje comunitario, al aprendizaje compartido y, sobre todo, a la participación activa de las personas.
No es solo un taller. No es solo una charla. Es una invitación a formar parte de algo más grande.
Compostar es transformar
A las 10:00 h comenzaremos con un taller de elaboración de planters reciclados utilizando compost comunitario de producción regional. Puede parecer algo sencillo, pero encierra una idea poderosa: lo que antes era residuo, ahora es recurso.
El compostaje comunitario es una herramienta real de transformación. Reduce la cantidad de residuos orgánicos que terminan en vertederos, disminuye emisiones y devuelve a la tierra aquello que es suyo: materia orgánica convertida en vida.
En el taller aprenderemos a crear planters reutilizando materiales y utilizando compost generado en nuestro entorno. Se trata de cerrar el ciclo. De entender que no todo acaba en la basura. De comprender que el cambio empieza en gestos pequeños, cotidianos y al alcance de cualquiera.
Os animamos a traer vuestras semillas preferidas. Es una forma simbólica y hermosa de participar: sembrar algo propio en un espacio compartido.
Conocer para cuidar
A lo largo de la mañana contaremos también con el equipo técnico de educación ambiental del Paisaje Protegido de la Solana del Benicadell, que desarrollará actividades y charlas para acercarnos la riqueza natural que nos rodea.
No se protege lo que no se conoce. Y muchas veces vivimos junto a espacios de enorme valor ambiental sin ser plenamente conscientes de ello.
La jornada incluirá el taller “Detectius de fauna”, una actividad didáctica que invita a mirar el entorno con otros ojos, a descubrir huellas, señales y rastros que nos hablan de la biodiversidad que habita cerca de nosotras y nosotros.
Más tarde, la charla “La Solana del Benicadell s’acosta a tu” nos permitirá comprender mejor el valor ecológico y paisajístico de este espacio protegido. Entender su importancia es también asumir nuestra responsabilidad colectiva en su cuidado.
El espíritu del Mercat: segunda vida, primera oportunidad
Pero esta jornada no se entiende sin el espíritu del Mercat de Segona Mà i Artesania. Un espacio que defiende algo tan sencillo como revolucionario: antes de tirar, piensa; antes de comprar, mira si ya existe.
Vivimos en una cultura que nos empuja a consumir constantemente. Compramos, usamos poco y desechamos rápido. Y mientras tanto, hay objetos en perfecto estado que podrían seguir siendo útiles. Hay ropa que apenas se ha usado. Hay juguetes olvidados. Hay utensilios, libros, pequeños electrodomésticos, herramientas… que podrían tener una segunda vida.
Por eso queremos que esta jornada sea también un espacio solidario y colaborativo.
Si tienes en casa objetos que ya no utilizas pero que están en buen estado, tráelos. Pueden quedarse para intercambio, pueden repartirse o pueden llegar a familias que realmente los necesiten.
No se trata solo de reutilizar. Se trata de compartir.
En muchos hogares hay necesidades reales. Y a veces lo que para una persona es algo que “estorba”, para otra puede ser una ayuda importante. Este mercado y esta jornada pueden convertirse en un punto de encuentro donde lo que sobra en una casa encuentra utilidad en otra.
Ese es el verdadero sentido de la economía circular cuando se vive a pequeña escala y con rostro humano.
Participar es construir comunidad
Queremos que sea una jornada concurrida. Que haya movimiento, conversación, intercambio. Que se generen vínculos.
Porque más allá de la sostenibilidad ambiental, está la sostenibilidad social. La necesidad de reencontrarnos, de compartir espacios donde aprender juntas, donde enseñar, donde escuchar.
Traer semillas. Traer objetos. Traer ganas de participar. Traer a la familia. Invitar a amistades. Explicar a las más pequeñas y pequeños por qué compostamos, por qué reutilizamos, por qué no todo tiene que ser nuevo para ser valioso.
Las transformaciones profundas no empiezan en grandes discursos, sino en acciones colectivas sostenidas en el tiempo.
Restaurar también es restaurarnos
Cuando hablamos de restauración ambiental pensamos en recuperar espacios degradados, en mejorar suelos, en proteger biodiversidad. Pero restaurar también tiene otra dimensión: restaurar nuestra forma de relacionarnos con el entorno.
Volver a entender que formamos parte de él. Que no somos ajenas a la tierra que pisamos. Que cada decisión de consumo tiene un impacto. Que cada residuo mal gestionado acaba afectándonos.
Compostar es un acto político. Reutilizar es un acto consciente. Compartir es un acto profundamente transformador.
Y jornadas como esta son pequeñas semillas que, si se cuidan, pueden crecer y consolidar un modelo más justo, más responsable y más humano.
Una invitación abierta
El 28 de febrero no es solo una fecha en el calendario. Es una oportunidad.
Una oportunidad para aprender.
Para aportar.
Para compartir.
Para reducir residuos.
Para dar segunda vida a objetos.
Para conocer mejor nuestro entorno.
Para fortalecer la red comunitaria.
Te invitamos a participar activamente. A no quedarte solo como espectadora o espectador. A traer aquello que ya no uses y pueda servir a otra persona. A traer tus semillas. A traer tu curiosidad. A traer tu compromiso.
Porque el cambio no lo hace una sola persona. Lo construimos entre todas.
Nos vemos en Gaianes. Y que esta jornada sea solo el principio de muchas más.












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