25/1/26

Cuando el cuerpo habla: mi experiencia real con la caída total del cabello y su recuperación natural

Me llamo Agnès Ortega y en noviembre de 2021 mi cuerpo dijo basta de una forma muy clara:

en dos semanas se me cayó prácticamente todo el pelo.

No fue algo progresivo ni leve. Fue una caída masiva, rápida, impactante. Hoy existen fotos —sobre todo de diciembre, enero y mayo— que muestran con claridad el proceso completo: desde la pérdida casi total hasta la recuperación completa del cabello, corto pero fuerte y vivo.






Qué había detrás de la caída del pelo

Durante más de tres o cuatro meses había estado viviendo un cuadro ansioso-depresivo reactivo muy intenso, sostenido en el tiempo. Mucho estrés, mucha carga emocional, mucha exigencia interna, poco descanso real.

Mi cuerpo no estaba enfermo “porque sí”.
Estaba defendiéndose.

La caída del cabello fue un mecanismo de protección. Una forma muy sabia de decir: “Así no podemos seguir”.

Y esto es algo fundamental que quiero dejar claro desde el inicio:
👉 antes de abordar cualquier tratamiento natural, es imprescindible el autoconocimiento y descartar o conocer diagnósticos médicos base.
Este artículo habla del abordaje natural y terapéutico complementario, no de sustituir procesos médicos cuando son necesarios.



Qué empecé a hacer desde el primer momento

A las dos semanas de empezar la caída —cuando ya era evidente que no se iba a detener sola— tomé una decisión:
acompañar a mi cuerpo cada día, con constancia y respeto.

Cada noche, sin excepción, realicé:

🌿 Masaje diario del cuero cabelludo (5 minutos)

Antes de dormir, con un preparado muy sencillo pero potente:

  • Aceite de hipérico

  • Aceite de ricino

  • Tónico de romero

  • Aceite esencial de romero

  • Aceite esencial de menta

No masajeaba desde la prisa ni desde el miedo.
Masajeaba para dar vida, riego, presencia y cuidado.



🧘‍♀️ Meditación y respiración consciente cada noche

Todas las noches:

  • Respiración profunda

  • Llevar calma al sistema nervioso

  • Agradecer lo que sí estaba

  • Proteger mental y energéticamente mi entorno y a mí misma

  • Repetir internamente una certeza:
    “Voy a salir de aquí. Mi cuerpo sabe volver a la salud.”

No era pensamiento positivo vacío.
Era confianza consciente.



El momento clave: cuando el cuero cabelludo volvió a “vivir”

A las pocas semanas ocurrió algo muy claro:
el cuero cabelludo empezó a respirar.

Literalmente se sentía movimiento, riego, calor suave, vida.
Y entonces el pelo empezó a crecer muy rápido.

En ese momento:

  • No tenía pelo “bonito”

  • Tenía zonas completamente sin cabello

  • Solo quedaban algunos mechones largos sueltos







Pero todo el cuero cabelludo empezó a cubrirse con pelo nuevo, fuerte y con mucha vitalidad.

En mayo de 2022, apenas unos meses después,
todo el cabello había vuelto a crecer. Corto, sí. Pero completo.





El trabajo emocional y energético fue clave

Durante todo el proceso trabajé con:

  • Meditaciones específicas

  • Terapia de sanación

  • Flores de Bach, adaptadas en cada etapa

Las flores no fueron siempre las mismas.
Se fueron ajustando según la emoción, la energía y la vitalidad del momento.

Porque no se trata de “una fórmula mágica”,
sino de escuchar qué necesita el cuerpo en cada fase.






Cambios profundos más allá del pelo

Este proceso también implicó:

  • Cambios en la nutrición

  • Más consciencia sobre lo que pensaba

  • Revisión de la forma de vida que estaba sosteniendo

  • Aceptación de la imagen que estaba viviendo

Y aquí hay algo muy importante a nivel identitario.

Soy actriz.
Venía de un perfil con pelo largo, casi hasta la cintura,
y de repente no tenía pelo.





Tuve que:

  • Aceptar papeles con el pelo corto o siempre recogido

  • Soltar una imagen anterior

  • Reconstruir mi identidad desde otro lugar

Y ese proceso, aunque duro, fue profundamente transformador.



Qué quiero que te lleves de este artículo

  • La caída del pelo no es solo estética

  • El cuerpo siempre tiene un motivo

  • El sistema nervioso juega un papel central

  • La constancia diaria es más importante que la intensidad puntual

  • El trabajo emocional y el físico van de la mano

  • La recuperación es posible, incluso cuando parece que “ya no hay vuelta atrás”

Mi experiencia no es teoría.
Es vivencia, proceso y recuperación real.



Y por eso hoy acompaño a otras personas desde este lugar:
con respeto al cuerpo, con escucha profunda y con herramientas naturales bien aplicadas.

Si estás viviendo una caída de cabello importante, no estás sola.
Y sí, tu cuerpo sabe volver a la salud, si le das el espacio adecuado.

En la actualidad.



No hay comentarios: