Me llamo Agnès Ortega y en noviembre de 2021 mi cuerpo dijo basta de una forma muy clara:
en dos semanas se me cayó prácticamente todo el pelo.
No fue algo progresivo ni leve. Fue una caída masiva, rápida, impactante. Hoy existen fotos —sobre todo de diciembre, enero y mayo— que muestran con claridad el proceso completo: desde la pérdida casi total hasta la recuperación completa del cabello, corto pero fuerte y vivo.
Qué había detrás de la caída del pelo
Durante más de tres o cuatro meses había estado viviendo un cuadro ansioso-depresivo reactivo muy intenso, sostenido en el tiempo. Mucho estrés, mucha carga emocional, mucha exigencia interna, poco descanso real.
La caída del cabello fue un mecanismo de protección. Una forma muy sabia de decir: “Así no podemos seguir”.
Qué empecé a hacer desde el primer momento
Cada noche, sin excepción, realicé:
🌿 Masaje diario del cuero cabelludo (5 minutos)
Antes de dormir, con un preparado muy sencillo pero potente:
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Aceite de hipérico
Aceite de ricino
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Tónico de romero
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Aceite esencial de romero
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Aceite esencial de menta
🧘♀️ Meditación y respiración consciente cada noche
Todas las noches:
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Respiración profunda
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Llevar calma al sistema nervioso
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Agradecer lo que sí estaba
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Proteger mental y energéticamente mi entorno y a mí misma
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Repetir internamente una certeza:“Voy a salir de aquí. Mi cuerpo sabe volver a la salud.”
El momento clave: cuando el cuero cabelludo volvió a “vivir”
En ese momento:
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No tenía pelo “bonito”
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Tenía zonas completamente sin cabello
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Solo quedaban algunos mechones largos sueltos
Pero todo el cuero cabelludo empezó a cubrirse con pelo nuevo, fuerte y con mucha vitalidad.
El trabajo emocional y energético fue clave
Durante todo el proceso trabajé con:
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Meditaciones específicas
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Terapia de sanación
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Flores de Bach, adaptadas en cada etapa
Cambios profundos más allá del pelo
Este proceso también implicó:
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Cambios en la nutrición
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Más consciencia sobre lo que pensaba
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Revisión de la forma de vida que estaba sosteniendo
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Aceptación de la imagen que estaba viviendo
Y aquí hay algo muy importante a nivel identitario.
Tuve que:
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Aceptar papeles con el pelo corto o siempre recogido
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Soltar una imagen anterior
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Reconstruir mi identidad desde otro lugar
Y ese proceso, aunque duro, fue profundamente transformador.
Qué quiero que te lleves de este artículo
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La caída del pelo no es solo estética
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El cuerpo siempre tiene un motivo
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El sistema nervioso juega un papel central
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La constancia diaria es más importante que la intensidad puntual
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El trabajo emocional y el físico van de la mano
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La recuperación es posible, incluso cuando parece que “ya no hay vuelta atrás”
En la actualidad.
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