Hay momentos en los que una crea algo sin saber muy bien hasta dónde va a llegar. Lo haces desde la ilusión, desde las ganas, desde ese impulso de contar una historia… y luego, de repente, pasa algo que no esperabas.
Eso es lo que me ha ocurrido con Mi mamá me mima.
Hace tres semanas decidí estrenarlo en YouTube, apostando por la plataforma como espacio de difusión. Y lo que ha sucedido me ha sorprendido profundamente: más de 37.000 visualizaciones y un crecimiento de más de 100 suscriptores en el canal.
No voy a mentir: me ha hecho mucha ilusión.
Pero, sobre todo, me ha devuelto algo muy importante: las ganas de seguir creando y compartiendo.
A veces dudamos de dónde poner nuestra energía, de qué plataformas apostar, de si lo que hacemos llegará o no. Y en este caso, YouTube me ha demostrado que sigue siendo un espacio vivo, donde las historias pueden encontrar su lugar y conectar con personas que no conoces, pero que sienten lo que haces.
Y eso, para mí, es lo más valioso.
Quiero dar las gracias a todas las personas que habéis visto el corto, que lo habéis compartido, que habéis comentado o que simplemente habéis estado ahí. Porque detrás de cada visualización hay alguien que ha dedicado unos minutos de su tiempo a entrar en ese universo que hemos creado.
Y eso no es poca cosa.
Este impulso también me anima a seguir. A no parar. A continuar contando historias.
Por eso, este domingo 3 de mayo estreno un nuevo cortometraje: Superpoderes.
En esta ocasión, cuento con la actriz Alicia Senabre junto a Darío Bravo, en una historia tierna que gira en torno a la relación entre una madre y su hijo… donde, como siempre, pasan cositas.
Porque al final de eso se trata: de seguir creando, de seguir explorando, de seguir jugando con las ideas y llevándolas a la pantalla. De fomentar esa cultura del hacer, del decir, del expresar.
No hay límites cuando una decide contar lo que lleva dentro.
Y yo, ahora más que nunca, tengo claro que quiero seguir haciéndolo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario